Matías Nicolini: “Es fácil ser limpio cuando uno tiene todas las comodidades”
- Acceso a la Vivienda

- 21 mar 2019
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 5 abr 2019
Matías ganó mención en 2018 del Premio Abanderados
Módulo Sanitario es una ONG que tiene cuatro años de antigüedad, y para Matías Nicolini, el fundador, es la felicidad que lo “trasciende”.
Por: Paz Blasco
Todos aspiramos a hacer algo grande en nuestras vidas. Esperamos llegar al éxito, y ser los mejores en lo que hacemos. Lo mismo esperaba Matías Nicolini a la edad de los 17, cuando soñaba con mostrarles los edificios más grandes de la ciudad de Buenos Aires a sus hijos.
Fundar una ONG, para él fue un cambio del rumbo de su vida totalmente inesperado. Ya no quiso ser la mejor empresa del mundo ni construir los mejores edificios, sino que, hoy, anhela ser la mejor empresa para el mundo.
Para él fue un “desborde emocional” el haber afrontado por primera vez la realidad en la viven los barrios más desabastecidos. Matías estaba estudiando Ingeniería Civil en la UCA, y desde ese momento no pudo sacarse la idea de la mente de hacer algo al respecto. “Era como un fuego que me quemaba por dentro, y no podía obviarlo. La decisión vino de que me quemaba por dentro y tenía que ir por ahí”, cuenta el ingeniero. De esa forma, el joven con 25 años, funda Módulo Sanitario en 2015, junto con cinco amigos reunidos por un cura muy cercano.
La idea era pensar algo que se relacione a su profesión para poder dedicarlo a su vida, lo que lo incentivaba.También vió un gran déficit en agua y cloaca, y que a las familias les cuesta mucho tener un núcleo sanitario completo. Así es como Matías y su equipo pensaron en enchufar algo a las casas de las familias y que rápidamente pudiesen ayudarlas a mejorar su calidad de vida.

Fue todo un proceso que fue mejorando a lo largo de los años. Su primera construcción requirió de veinte voluntarios y de cuatro fines de semana, y ahora, con seis voluntarios llegan a hacer el módulo completo en un día y medio. La idea es aportar la higiene personal, y mejorar la calidad de vida de las personas. Módulo no deja de lado la educación de la higiene. Matías considera que el hábito se genera con el espacio. “Es integral lo que buscamos. Vos no podés enseñarle a alguien a lavarse los diente y que no tenga después un vasito ni un cepillo”, afirma.
Para Matías Módulo Sanitario es mucho más que un baño. Lo que más le llama la atención es como la familia agradece por el fin de semana compartido con los voluntarios, antes que al baño mismo. Nota que muchas familias no se sienten tenidas en cuenta y sienten que están olvidadas por el resto de la sociedad. Desde este lugar, concluye que la manera en la que la Argentina tiene que salir adelante es en el mirarnos cara a cara con el que tenemos al lado. El encuentro de las construcciones es una horizontalización de las clases sociales, ya que ninguno está más arriba que otro.“Porque cuando te mirás cara a cara con alguien, se caen los prejuicios y las ideologías”, asegura el fundador de la organización.
Soñador y persistente es como se define. Francisco Galeazzi, quien estuvo construyendo con él hace dos semanas, reconoce estas características como ciertas y nota su compromiso por la causa. Matías declara que la ONG es su vida, pero al mismo tiempo está seguro de que sin él esto seguiría creciendo.“Yo no incentivé a nadie para que haga esto. La causa mueve, convoca y moviliza, y veo gente que está más prendida fuego que yo”, percata de sus alrededores. El joven advierte que, aunque se le haya otorgado una mención en el Premio Abanderados de la Argentina Solidaria, el reconocimiento debería ir a Módulo Sanitario en su totalidad. La organización está sostenida por una multitud, y sería imposible que Matías Nicolini la soporte solo.


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